viernes, 26 de noviembre de 2010

Poderoso





Había una vez un hombre llamado Lautaro. A su trabajo llegaba temprano, pero a su casa llegaba tarde. Pero llovía una tarde y de pronto un rayo lo lanzó muy lejos. Ya muerto llegó a la tumba, pero como esa era su desde ahora también llegó tarde.






El super gato


Había una vez un gato que volaba, eso es normal en los gatos. Pero este gato no solo volaba también hacía cualquier deporte, pero lo que más le gustaba hacer era jugar al futból.



Fin


autor Valentino

Los cantantes


Había una vez cuatro chicos jugando a la pelota tan contentos, era la primera vez que jugaban juntos.
Uno de los chicos le pegó a la pelota tan pero tan fuerte que la pelota se enganchó en una casa. En esa casa había un perro rottweiler, tenían miedo de agarrarla. Pasaron dos años sin jugar, entonces se hicieron cantantes, se llamaron los Tinneyllers.


Fin


Wendy Fox Ludeña

Las poderosas


Habia una vez tres chicas de dos años y la mamá las puso con desechos tóxitos porque era mala.

Entonces cuando se hicieron grandes y se peleaban y la mamà les pegaba a alguna de ellas se transformaban en Superpoderosas.

Así vivieron felices para siempre y se llamaron Ralloman.




Autor Valentin

La casa de los sustos, miedo y muerte


Una noche de Hallowin una chica, su hermano y sus padres fueron a la fiesta de disfraces.

La hija tuvo que llevar a su hermano a pedir dulces pero no quería caminar tanto ella se disfrazó de monstruo y se escondió detrás de un árbol para asustarlo.

El hermano decidió volver a la casa y se fue a dormir.




Romina Rivera Pizarro






viernes, 12 de noviembre de 2010

Un loro aventurero


Había una vez un loro que fue a caminar y se cayó en un balde lleno de
desechos tóxicos que lo hicieron muy fuerte.



Martín

Lo más lindo de la naturaleza


Había una vez dos hermanos que les encantaba la naturaleza.
Pero un día las flores se pusieron marchitas y ellos muy tristes. Rápido se fueron a buscar agua pero con eso no pudieron hacer nada y se fueron a la casa muy pero muy tristes.
Pero a la mañana siguiente cuando se levantaron vieron que crecieron más y más flores.






Autora Brisa Otero