viernes, 26 de noviembre de 2010

Poderoso





Había una vez un hombre llamado Lautaro. A su trabajo llegaba temprano, pero a su casa llegaba tarde. Pero llovía una tarde y de pronto un rayo lo lanzó muy lejos. Ya muerto llegó a la tumba, pero como esa era su desde ahora también llegó tarde.






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.